jueves, agosto 31, 2006

DE GATA CALLEJERA A REINA DE MI CASA.

Recuerdo perfectamente el día que llegó a casa y recuerdo que fue un 16 de Mayo. Era un gato pequeño y precioso, un gato rubio como el que tenía mi abuelo y cuando lo vimos nos conquistó el corazón. Se llamó Nicolás hasta que la veterinaria nos dijo que era una fémina. Como no sabíamos como arreglar el entuerto del nombre ya que había sido presentado en sociedad como varón de 2 meses y de nombre Nicolás, resolvimos el problema quitándole el Ni de delante y se quedó con el Colás, y así se llama ella, es una gata con personalidad.
De Colás podría contar muchas cosas. Ha estudiado ingeniería informática junto a Pedro y vamos , le ha ido de maravilla, le falta la asignatura de estructuras para tener su título, tiene el exámen el lunes, pero con la empollada que se pega todos los días seguro que aprueba. Eso sí, ella se sienta delante de su escritorio, junto a su papi y pone mucho empeño sólo que a veces no puede evitar echar una cabezadita...
Otra característica de Colás es que le gusta hacer todas sus comidas en buena compañía, en especial el desayuno. Desayuna siempre conmigo, ni antes ni después, espera sentada en el recibidor pacientemente hasta que entro a la cocina, momento en que aprovecha para hacerlo ella también.
No le gusta nada viajar, es muy casera y se toma la vida con calma y filosofía. Cada cosa a su debido momento, un poquito de ejercicio al día para desfogarse y el resto del tiempo a relajarse, hacer meditación y reflexionar sobre el mundo que le rodea. También le gusta contorsionarse, se conoce todas las posturas del mundo y tiene muy desarrollada su flexibilidad. En definitiva, Colás es una gata antiestres, su mayor virtud es la paciencia que sólo le falla cuando huele los langostinos y tardamos demasiado en ofrecerle uno. No podía dejar de presentarla, ella no habla pero su mirada lo dice todo, es noble, me quiere como soy y pase lo que pase, me ayuda a relajarme y es muy agradecida, ¿qué más se puede pedir?. desde aquí os animo a todos a adoptar animales abandonados , te dan tanto y te piden tan poco que realmente merece la pena, su compañía no tiene precio. ¡Hasta pronto!

1 comentario:

Perico dijo...

Una descripción en toda regla. Aquí la tengo ahora echa un 8 en su cuna :-)))) La veo muy, pero que muy relajada para tener el examen el lunes. Esto es España, uno currando y el otro tocando la guitarra.

Saludetes bombón.